Saturday, March 04, 2017

1. ¿Cómo se puede tocar fondo?
2. Para el creador, tocar fondo, aunque no es una regla, es muchas veces parte del camino.
3. Sia tenía un reconocimiento mediocre en el ámbito artístico de Australia en los primeros años de los 90, tuvo un par de éxitos, aunque su voz, es ya un diamante.
4. El funcionamiento de las sectas, principalmente es desarrollar la partícula neurótica o histérica en los individuos, para luego aislarlos de quienes son sus raíces, la neurosis y la histeria se da en los primeros años de vida con las primeras personas del círculo familiar, al aislar al individuo de esa raíz, en donde también se da en contrapeso para equilibrar la neurosis y la histeria, con el afecto y conocimientos de los suyos, las sectas engañan, aislan y mantienen dominado al individuo en cuestión.
5. Para el artista con carácter famélico y sanguíneo, esto es peligroso.
6. Sia desarrollo su potencial, una vez saliendo de esto.
7. A lo largo de mi camino como creadora, he tenido que tolerar cuestiones sistemáticas de una sociedad piramidal, globalizada, esa es la secta de la cual, aunque no trato de escapar, trato de no dejar que me consuma, muy sabido es que mi neurosis está muy ligada a la partícula que mi padre me enseñó desde muy pequeña.
8. Tal partícula viene también de una tradición muy peculiar, por ello no me siento sola, ni lucho contra ella, porque aunque la he asimilado, sé para qué es, y su funcionalidad no es práctica.
9. Espera lo fortuito, es esperar el grano de mostaza.
10. Como dijo también aquel gran congregado: "lo escencial es invisible a los ojos"
11. 0703101144 /7/3/10/11/44

Friday, December 30, 2016

1. Aún me sorprende la poca profundidad de los sentimientos y valores de las personas, no de todas, pero al menos de quienes me importaron. Así en pasado. Porque hay personas que al final, nos dejan de importar.
2. El amor no muere, sólo se va.
3. Era el 19 de noviembre de este año, tenía frío y casi no dormí desde las 4 am que entré a la celda. Al llegar la mañana, la otra chica salió de los separos y me quedé. Sentí algo que jamás había sentido y que creo que cualquiera puede tener miedo: soledad. Era una especie de frialdad entrar muy adentro desde la boca del estómago hasta el pecho, una necesidad impresionante de que Reynol me abrazara. Y ahí lo supe: No me quiere. Jamás lo hizo.
4. Entonces fue ahí que el amor se salió de mí, todo. 
5. Algo ridículo que recuerdo de él fue que cuando estábamos en los ojos de Tizoc las primeras veces que salimos, me dijo que era un idiota el otro chico con el que salí, lo ridículo es que lo que él juzgó aquel día, vino convirtiéndose en eso. 
6. No hay hombre que no pise a su sombra sin darse cuenta que la luz brilla tanto para sí, como para la sombra. 
7. Este año digo adiós a dos personas que no deseo con el corazón: una es él, otra una antes de él. 
8. Estoy contenta y ansiosa de iniciar esto nuevo que viene :)

Saturday, November 19, 2016

1. Después de un largo proceso administrativo donde luego escribiré al respecto.
2. Estuve 8 horas en los separos de la Alameí por una falta administrativa, mientras estuve encerrada en un espacio frío, de un solo color, con bancas incómodas, y donde no pude dormir muy bien por el frío, sólo me acordé de él. De esa pequeña parta de mí que es el corazón, me doy cuenta que es leal y fiel a mi pezuña, pero también debe ser realista: él no me quiere como yo a él.
3. Lo doloroso no fue la alergía, el pasar frío, el saber que mis viejos estén preocupados, cansados, y que tuve que pagar una multa de casi 8mil pesos sin tener una remuneración ahorita que me ayude a pagarlos. Lo doloroso es que hay que dejar ir, cuando no se es querido, aunque uno quiera tanto a una persona.

Saturday, September 12, 2015

Quisiera ser un pez
(borrador) Isadora Montelongo


Cuando buceaba por el fondo del océano 
Me enamore de una bellísima sirena 
Fuera del mar sin vacilar pedí su mano 
Canta Rigo Tovar





A  veces dices cosas tan idiotas como que nunca estáremos juntos o que el mundo y su columna nos separa. Veo tus nalgas desnudas cuando lo dices y bebes tanta agua como un animal de río. Pienso que no hay nada más estúpido que tú y  tus miedos, sin embargo espero que con tanta agua la estúpidez se te diluya dentro de tu ser. Pero nunca pasa.

            Regresas a la cama, abres mis aletas y me amas como siempre que estámos juntos.  Yo regreso al mar a la mañana siguiente, extiendo mi cola y nado hasta lo profundo, y tú como siempre te quedas mirando con un estúpido vacío sobre la arena con la sed de un animal de tierra. Y yo sé que a veces también digo cosas estúpidas como que quisiera que fueras un pez.

Friday, July 31, 2015

1. Las cosas que ella me dijo...
2. La conocí cuando estudiaba carrera, ella se había enamorado de uno de esos iconos de la literatura mexicana que hizo revolución un par de décadas atrás. La onda era irnos de Monterrey, lejos, donde los sueños se concretaran en la realidad. Yo siempre quise ser editora, aunque a la distancia, ahora lo veo tan distitno el sueño. Ella quería ser escritora y editora. Mi viaje fue hermoso, sin embargo no por ello difícil, su viaje fue como lo dijo y luego con los años se lo tatuó en la nuca: Perra.
3. La vida es perra, pero no olvido que también tiene un lomo para ser acariciada.
4. Todo narrador es solitario, muy a pesar de la personalidad social que adopte. Entre muchos de los colegas, veo al drogadicto que todo el día se la pasa maldiciendo y escupiendo la cantidad de coca o mois que necesita para seguir chevere (el maldito), el o la homosexual que vive, escribe y reza la defensa de sus ideales y sexo (los rainbow), los que pecan de sabios (intelectualoides), los godinez, que tratamos de sobrevivir entre personalidades grises del ordinario y la escritura, en la cual pecamos de rockstars (los superGodínez) y quienes ley de las letras es su segundo apellido, son los super rockstars.
5. Todos nos conocemos, pero pocos conocen las letras de os unos y los otros. 
6. Cuando ella y yo volvimos, ambas cambiamos, como cambia todo.
7. Yo me volví de mucha reflexión, de mucha herida, pero sin son de dolor o daño, aunque a veces, lucho contra el odio que deja cualquier herida y orgullo que mide todo muy alto. A ella la sentí dura  y amarga, fuera del corazón.
8. Yo crecí rumbo a la vejez, ella hacia la adolescencia.
9. Muchas cosas han muerto entre nosotras, o al menos yo las maté tras sus malos tratos. Poco corazón me queda y podría decir que sólo considero a muy escasa gente como tal, como gente. Pero no por ello, dejo de estimar a todos ellos. 
10. El viaje nos dio una noticia, aquel icono de la literatura murió y yo con eso cerré un viejo ciclo. Estoy libre de deberle algo.
11. Ahora no sé si yo persiga algún sueño de antaño o una pesadilla del ahora.

Wednesday, April 29, 2015

1. Hay que poner las cosas en claro y más claras con uno mismo antes que con el mundo entero: escribo puras mamadas, porque mi vida ha sido una mamada.
2. Estoy cansada de que me llamen ejemplo, señorita-dama y maestra. Estoy hasta la madre de estar cerca de la corrección y sentir la rebeldía que nace desde el vientre.
3. Ser original no es alegría, es despedirse de toda la plana y repetición que este mundo exige. No se puede luchar contra el mundo, pero sí se puede declarar la guerra sin cuartel, aunque el despojo de humanidad que a uno le queda, flote, flote, flote.
4. El amor puede más que un consejo.
5. Y el amor, tiene pocos rincones donde anda.

Wednesday, April 22, 2015

Invítame a entrar
(borrador)
Isadora Montelongo

Carolina cierra la puerta, después de sacar la llave del cerrojo, se asegura que la perilla no gire más, sale apresurada, con los cabellos recién duchados,  las mejillas de un color pálido y los labios sin una gota de labial. La veo sin que diga una sola palabra matutina de su boca, un adiós temporal o un dios te bendiga para siempre. Vuelve puntual a las cinco de la tarde,  sus tacones hacen un ruido peculiar cuando regresa de una larga jornada laboral, se arrastran como si fueran un pequeño trueno sobre el asfalto. La miro con el rostro cenizo del cansancio, la ropa arrugada y con la falta de crema en sus manos; introduce la llave en el cerrojo y gira la perilla, abre la ventana que no se ha abierto desde que ella salió en la mañana, la casa parece inmóvil desde que ella sale. No es la mismas atmosfera cuando ella sale, tiene un aroma peculiar, tal vez sea causa de sus infortunios, Carolina huele a leche derramada, tibia que se extiende por el cuerpo y  alimenta  a cualquier que esté carente de una sensación dulce y tibia. El aroma debe venir de sus pezones que hasta hace poco lucían más hinchados que de costumbre. No tuvo qué decirlo, tuve sólo que mirarla por las mañanas y después de regresar del trabajo para asegurar que esperaba un hijo; los botones de las blusas se abrían un poco de cada lado, mostraban un brassiere apretado, jugoso de carne blanca que cualquiera que la viera asomarse de entre las aberturas de la blusa, podía desear.
Carolina se recuesta sobre el sillón de la sala, se levanta y abre el refri, no cocina nada, sólo deja la mano buscando al azar algún producto lácteo. Se recuesta sobre los huesos que se le han marcado más en sus caderas anchas. Carolina ya no es aquella muchacha que salía al patio y se recostaba sobre el césped recién cortado, con los pechos apuntando al cielo, con la forma puntiaguda que hace a la boca ajena forma de chupón, ya no ríe hasta convertir su risa en una carcajada que sale de las paredes al exterior de la casa y se le puede imaginar con las piernas abiertas y acaloradas por el verano. Carolina se hizo para adentro, tan adentro que es mía cuando la veo, la pienso, la miro desde la ventana de casa, donde con cruzar la calle, la sé más de lo que ella se sabe a sí misma.

Fue una tarde de agosto cuando por primera vez sentí lo que ella sintió, estaba justo en la ventana, en la penumbra viendo al exterior, la calle era una alarma de ladridos, los perros se reunían sobre la calle, ladrando a la puerta de Carolina, los gritos entre ella y un hombre alto, de algunos años encima, no se dejaron esperar. Él azotó la puerta, ella, la volvió a abrir y cuando salió a la calle, forcejearon. Un impulso me arrojó hasta la calle, frente a la escena. El tipo salió corriendo y esa fue la primera vez que estuve frente a Carolina, la llevé adrentro de su casa y tomamos un poco. Terminamos en su cama, con la ropa totalmente fuera de encima y desde entonces, jamás volvió a mirarme, ni siquiera para unos buenos días. Ahora Carolina sale de casa todas las mañanas y regresa a las cinco de la tarde, espero a que gire la perilla y vuelva a ofrecerme lo que hay dentro de su casa. Tan adentro como fui con ella ese día.