A S., mi vikingo no mío, con lo que mito es, mi infinito amor:
Mi garganta necesita un buen pasajero, ni una palabra, ni un silencio, ni un eco con maletas o sin ellas para viajar ligero; mi garganta necesita Tequila para acompañar unas lágrimas sin color, porque no recuerdo la sangre viva con la que te quise. Y te fallé en no ser tan masoquista, porque si tú morías, yo iría en tu barco vikingo junto a tu cadáver porque nada de caso tenía seguir en la orilla del mar. Y como bruja ardería con el mismo fuego de leña que tu hermoso cuerpo. Y en tu partida te dedico mi garganta con un único pasajero, mi último trago por ti. Porque he vuelto a sentir la sensación de ansiedad, de temblor en el corazón y la alergia del mundo feliz, una sonrisa que él pone en mis labios.
Monday, March 12, 2007
Sunday, March 11, 2007
¿Qué hace a una mujer como yo sentirse triste?
Indudablemente, el quejido del pasado, donde conocí el amor de un él.
Y me metí en los libros para no morirme, y me morí antes que tú,
Y vivo, vivo vivo, cuando mis manos tocan las teclas, y me siento que la herida no importa y vivo, vivo, vivo sin un mundo gris, y sin ti, un él, que me abrió las manos para dejarme ir, con la herida que nunca cierra.
http://www.youtube.com/watch?v=Qslnsf2qYj8&mode=related&search=
Indudablemente, el quejido del pasado, donde conocí el amor de un él.
Y me metí en los libros para no morirme, y me morí antes que tú,
Y vivo, vivo vivo, cuando mis manos tocan las teclas, y me siento que la herida no importa y vivo, vivo, vivo sin un mundo gris, y sin ti, un él, que me abrió las manos para dejarme ir, con la herida que nunca cierra.
http://www.youtube.com/watch?v=Qslnsf2qYj8&mode=related&search=
Ese ruta 23, me debía historias:
Subí como otras veces, tambaléando, buscando en mi cabeza un arsenal de números telefónicos para hablarle a algún pedazo de humanidad para que me ayudara a encontrar algo de fraternidad; ya que he andado un poco muerta y triste, como siempre la fatalidad se acuerda de mí y obviamente los amigos parecen gente lejana e irreconocible, tengo una lista de odio con puros nombres que ni recuerdo, subí y me sujeté al asiento, junto a la ventana. Vi que el chico de enfrente de mi asiento volteaba raro, torcía su cuello como la chica del exorcista, no esperaba una mole verde que saliera de su boca, pero me esperaba un gran golpe para que mi cerebro quedara embarrado en la ventana y por fin me liberara del espiral de necesidad de afecto, y deseaba que aquello se convirtiera en la fiesta de un chivo, con miles de gotas de sangre, como la fiesta de Cristo crucificado y yo tirando golpes en mis últimos minutos, supongo que imagino eso para no decepcionar a la familia, que al menos supieran que me defiendo cayendo en las faldas de la muerte en los últimos momentos, supongo que es para despistar mis necesidades de cadáver viviente. Aquel chico volteó por tercera vez y levantó su lengua para preguntarme ¿oye tu te peinabas con dos trencitas, verdad? Un ojo viviente, que me miraba por las mañanas, alguien que conocí en el ruta 23, una historia alterna en el camión, ya extrañaba coincidir con desconocidos que me han observado desde días, meses, y que tienen historias alternas de gente que conozco: Trabaja en el Norte y leyó aquella crónica urbana donde Mario Anteo me nombró en su espacio editorial, por aquella cosa de la lectura de la Naranja Mecánica, ¡jamás pensé que eras tú!, dijo, y nos fuimos hablando como quien come un fideo, tan fluido y sabroso.
Y soy un cadáver platicador que alterna con personajes del ruta 23, que me inyectan un tantito de vitalidad, de sangre y de penas.
y en la muerte alcanzo la vida,
nómbrame el tatuaje en tu lengua
y estaré ahí
Subí como otras veces, tambaléando, buscando en mi cabeza un arsenal de números telefónicos para hablarle a algún pedazo de humanidad para que me ayudara a encontrar algo de fraternidad; ya que he andado un poco muerta y triste, como siempre la fatalidad se acuerda de mí y obviamente los amigos parecen gente lejana e irreconocible, tengo una lista de odio con puros nombres que ni recuerdo, subí y me sujeté al asiento, junto a la ventana. Vi que el chico de enfrente de mi asiento volteaba raro, torcía su cuello como la chica del exorcista, no esperaba una mole verde que saliera de su boca, pero me esperaba un gran golpe para que mi cerebro quedara embarrado en la ventana y por fin me liberara del espiral de necesidad de afecto, y deseaba que aquello se convirtiera en la fiesta de un chivo, con miles de gotas de sangre, como la fiesta de Cristo crucificado y yo tirando golpes en mis últimos minutos, supongo que imagino eso para no decepcionar a la familia, que al menos supieran que me defiendo cayendo en las faldas de la muerte en los últimos momentos, supongo que es para despistar mis necesidades de cadáver viviente. Aquel chico volteó por tercera vez y levantó su lengua para preguntarme ¿oye tu te peinabas con dos trencitas, verdad? Un ojo viviente, que me miraba por las mañanas, alguien que conocí en el ruta 23, una historia alterna en el camión, ya extrañaba coincidir con desconocidos que me han observado desde días, meses, y que tienen historias alternas de gente que conozco: Trabaja en el Norte y leyó aquella crónica urbana donde Mario Anteo me nombró en su espacio editorial, por aquella cosa de la lectura de la Naranja Mecánica, ¡jamás pensé que eras tú!, dijo, y nos fuimos hablando como quien come un fideo, tan fluido y sabroso.
Y soy un cadáver platicador que alterna con personajes del ruta 23, que me inyectan un tantito de vitalidad, de sangre y de penas.
y en la muerte alcanzo la vida,
nómbrame el tatuaje en tu lengua
y estaré ahí
Thursday, March 08, 2007
Te han robado la sombra, mi querdo.
para la cura, un café revolcado con mezcal
chapulín colorado, para la yema de los dedos
antes de raspar el corazón.
Te han robado la sombra
para la cura, pasión de soledad, amor.
cobija de hoja de tamal en estrella fría
y ojo de nopal, con espinas pa' aguantar la realidad.
Porque en el desamor, te han robado la sombra, corazón.
Pa' mi Oaxaca y molitos querido
para la cura, un café revolcado con mezcal
chapulín colorado, para la yema de los dedos
antes de raspar el corazón.
Te han robado la sombra
para la cura, pasión de soledad, amor.
cobija de hoja de tamal en estrella fría
y ojo de nopal, con espinas pa' aguantar la realidad.
Porque en el desamor, te han robado la sombra, corazón.
Pa' mi Oaxaca y molitos querido
Sunday, March 04, 2007
Le dejó las piernas abiertas, para que entrara la primavera, una vez ahí, con la caricia de miles de coloridas mariposas, la dejó encerrada en un musgoso lugar. Preñada por la primavera jamás sintió un alfiler de soledad en su rosada piel y durante nueve meses bajo un lugar pequeño, olvidó cómo era la luz, la oscuridad la cegó, pero no importaba porque aun había calor de sol, un niño en su vientre, agua de dulce río en su placenta, movimientos de alas en su ombligo, cariñoso aroma a flor. Un niño hijo de la primavera era lo que él esperaba, un hijo que lo alimentara y lo hiciera hermoso, sano, orgulloso de estar vivo, algo que lo dejara lejos del inframundo. El niño nació tan fuerte como el trueno de entre las amorosas piernas de su madre, el niño le iluminó los ojos ciegos, blancos como el aire de invierno, un niño tibio como arena en la playa y piedra de río. Y una madre perdiéndolo bajo los brazos del nefasto deseo de él.
Él me bajó la sangre que se encendió, a él le dicen el higo, porque echa leche por los pezones. Aun no soy una psicópata, pero sí tengo demasiada violencia y la siento acercarse cada día más, es una violencia externa que se expande sobre todos nosotros, díganme que tengo lobotomías cerebrales, pero algo está ocurriendo…
La rabia, es la agresión que sientes ascender por la mitad de tu pecho a la cabeza. He sentido esta rabia como una enfermedad, soy medio funcional en la sociedad, y la veo como mi cura, pero hay una fuerza externa que no comprendo y que nos afecta, a veces soy como un perro, con la sensibilidad animal, a veces siento cosas y sucesos en mi cabeza que son acertados. Algo pasa y hay que estar preparados:
Para el dolor que te tira en espiral, olvidar que uno es el único que lo siente y verse apoyando a la otredad.
Para la envidia, amar lo que uno es, olvidando lo que el otro alcanza a hacer.
Para el desamor, paciencia porque hay un futuro.
Para la soledad, dejar que no se siga expandiendo el egocentrismo, porque en ella, en la soledad, siempre hay buenas respuestas.
Para la decidia, valor, valor, valor, que se resume en el conocimiento y acto de hacer.
Tengo una violencia interna y hay otra afuera, y aunque me falta tiempo para respetarla, comprenderla y manipularla, el temor de no llegar a salir librada no me detiene a dejar de investigarla.
La rabia, es la agresión que sientes ascender por la mitad de tu pecho a la cabeza. He sentido esta rabia como una enfermedad, soy medio funcional en la sociedad, y la veo como mi cura, pero hay una fuerza externa que no comprendo y que nos afecta, a veces soy como un perro, con la sensibilidad animal, a veces siento cosas y sucesos en mi cabeza que son acertados. Algo pasa y hay que estar preparados:
Para el dolor que te tira en espiral, olvidar que uno es el único que lo siente y verse apoyando a la otredad.
Para la envidia, amar lo que uno es, olvidando lo que el otro alcanza a hacer.
Para el desamor, paciencia porque hay un futuro.
Para la soledad, dejar que no se siga expandiendo el egocentrismo, porque en ella, en la soledad, siempre hay buenas respuestas.
Para la decidia, valor, valor, valor, que se resume en el conocimiento y acto de hacer.
Tengo una violencia interna y hay otra afuera, y aunque me falta tiempo para respetarla, comprenderla y manipularla, el temor de no llegar a salir librada no me detiene a dejar de investigarla.
Thursday, March 01, 2007
Son curiosas las conversaciones por msn, a veces ni conversaciones son, la mayoría de mis contactos se pierden en el vicio de entrar, aun estando ocupados para contestar, suelen actuar como divos y divas, a excepción de algunos conocidos y familiares. Y yo que pensé hace más de 3 años que el msn uniría a todos en una gran plaza virtual para charlar y chismorrear. Ahuevonada decepción.
Thursday, February 22, 2007
Supe nuevamente de ese chico que embarraba sus mocos en las barras de mi pan integral. David, cuando le preguntas por las mañanas cómo está el clima y sólo dice, i´m chilli; David, que no dice nada cuando uno sabe , por fin, que decir y sólo dice, give me the remote; David, aunque egoísta, con el que aprendí a amar en un sofá, sin saber amar. Con la luna a bajo de 30, gritando shit mother fucks it! A cada vecino, a cada rincón, jesus christ!, you`re beatiful!, sin tv remote, sin barras de pan integral y sólo David acabando con su egoísmo cuando se me entregó al amar.
you remind me an hemorroide! ¡puerco!
you remind me an hemorroide! ¡puerco!
Vuelve a mí…. Hay frases que te pudren la herida. La sala de cine estaba casi sola, sólo unas cuantas personas y yo. A lo mucho éramos cinco personas para una sala de 100 personas y ella le susurró: Vuelve a mí. Esas palabras me pudrieron, porque no tengo un vuelve de unos labios acanelados. Me sentí triste y puse la cabeza en la mampara del trabajo y me quedé viendo al chico de servicio al cliente, que me gusta a veces, y ese tipo del que no recuerdo su nombre y me coquetea seguido, puso una caricia sobre mi cabeza, y de nuevo me sentí como un gato, uno que ya no quiere irse con cualquier dueño.
y espero
y regreso
esperando que
vuelvas a mí. Niña gato
y espero
y regreso
esperando que
vuelvas a mí. Niña gato
Sunday, February 18, 2007
Sunday, January 28, 2007
Le retrocedí a los males cuando dejé de desear a la muerte, cuando ya no la colmé de deseos, porque para qué desearla, si sé que vendrá. No me malinterpretes, si sólo digo, que es desear en vano algo que se tendrá. Estoy segura, tanto que mi imagen es la de una pantera en espera, cuento ahora con el permiso del dios de la guerra, con el vaho de Marte en las venas, con la guerra en las pezuñas y la tranquilidad de saber que el golpe va seguido de otro golpe. Y ¿por qué no? Si estoy sola, con la espada sostenida por la mano derecha y los recuerdos en la siniestra; adiestrando la defensa en casos de intranquilidad. Y hoy cruzo en el paseo de los leones y tengo la plena capacidad de defensa y si se apetece la de destrucción. Hoy no soy cura, hoy no tengo paz para la otredad de la que juzgue no merecer ni siquiera un pelo de misericordia
Monday, January 22, 2007
Porque sigo siendo tu banco de sangre, mendigo chupacabras
Porque soy la hemorroide vuelta besos,
Vuélvete, vuélvete y vuélvete cuando te pregunten por mí.
Que te duela la cara de tantos aguijones, miradas fijas,
Que te echo.
Pene de mis ganas,
Huevos de mis calenturas,
Me divides,
Me emborracho
Besuqueo
Atrapo a vatos, vatillos y más bateados en mis brazos
Y sigo siendo pura sucursal de sangre
Mientras te dure el desprecio, la ley de hielo
Un solo huevo
Y mi carnet de doble AA
Yo te sigo queriendo, maldito chupacabras.
Ando herida y no me traje el chaleco anti balas. Buh
Porque soy la hemorroide vuelta besos,
Vuélvete, vuélvete y vuélvete cuando te pregunten por mí.
Que te duela la cara de tantos aguijones, miradas fijas,
Que te echo.
Pene de mis ganas,
Huevos de mis calenturas,
Me divides,
Me emborracho
Besuqueo
Atrapo a vatos, vatillos y más bateados en mis brazos
Y sigo siendo pura sucursal de sangre
Mientras te dure el desprecio, la ley de hielo
Un solo huevo
Y mi carnet de doble AA
Yo te sigo queriendo, maldito chupacabras.
Ando herida y no me traje el chaleco anti balas. Buh
Sunday, January 21, 2007
No me emociona este veneno. Enderezo la cabeza y sigo pensando que no me emociona este veneno, Mamá siempre ha dicho que soy rara, una hija extraña, como si no fuera su hija. Tal vez nací de la cáscara de un plátano o de la vejiga de una res o del colón de un ruedor. De algún lugar donde me haya alimentado de veneno, de jugo de cráneos y huesos, de puta podredumbre o estiércol, mierda revuelta en el caño, de miles de pollos sangrientos y mal hervidos. Pero sigo siendo yo, el veneno de niña de 25 añuelos, esa tipa bocafloja, arrastrada, temperamental y humanamente dañina. Y no basta con una frase que saqué de la tele “Mamá soy paquito, ya no haré travesuras”, y no basta, no basta, para compensar mi rareza y el hedor a veneno con el que nací, y es que la madre noe s la culpable de parir una bestia.
Si he caìdo en la simpleza de mirar la bolsa de corn pops inflarse en el micro, si he azotado en la simpleza de reírme del resbalón de un chiquillo por la calle o el perro que juega en la avenida con su jauría habitual, si me he cachado en la simpleza de mirar coquetear al ex frente a mí sin tener ni un impulso de celos, si he raído en la simpleza de sacarme la caspa, mocos en pleno trabajo o quedarme dormida entre llamada o chequeo de papeles, si me he estado convirtiendo en la simpleza, en la tipa simple que acepta esta vida monótona y de sin razón. Y es que llegar a Monterrey desde hace más de un año, me ha dopado, me ha mantenido quieta, sin que se me rompa el corazón, sólo quebrantando libido, mirando el pasado en el mero ano, o escribiendo de un drama laboral de cosa ridícula y esperando volver a ver al coquish, a mr Mark, y seres que aprecio. Y es que en este invierno, imaginé caminar como solía por Bathurst o Dupont, sacándole la vuelta a la lujuria disfrazada de amor del Coquish o esperando a mis alumnos de español, y es que hoy ya me cae el 20 de despedirme de la monotonía, porque vuelvo a partir.
Tuesday, January 16, 2007
Sunday, January 14, 2007
Subscribe to:
Posts (Atom)